LLAMADA DE EMERGENCIA || El Síndrome del Burn Out

El Síndrome del Burn Out: La Pandemia Silenciosa entre los Héroes de la Emergencia

POR: TUM. GUSTAVO GARCÍA SALAZAR
En días recientes, Tampico llora a uno de sus héroes anónimos: Un paramédico, cuyo trabajo era salvar vidas, pero decidió quitarse la suya en el puente que tantas veces cruzó de prisa, sirena en marcha, hacia una emergencia. Su muerte no es solo una tragedia personal; es un grito desesperado que debe obligarnos a hablar de una crisis ignorada: el síndrome de «Burnout» en quienes trabajan en emergencias.
El Precio de salvar vidas
Policías, bomberos, paramédicos, rescatistas, son la primera línea en las peores horas de la gente. Llegan cuando el dolor, la sangre y el caos ya han ganado la batalla. Atienden accidentes, suicidios, violencia; cargan con el peso de vidas que no siempre logran salvar. Pero, ¿quién los atiende a ellos?
El BURNOUT, o «desgaste profesional», no es simple estrés. Es un agotamiento físico y emocional crónico, una desconexión brutal del mundo, una sensación de fracaso que corroe. No es solo «estar cansado», es sentir que nada importa, que el esfuerzo no vale la pena, que el dolor ajeno ya no conmueve… y luego, culpa por no conmoverse.
¿Por qué los ‘héroes’ se quiebran?
Exposición constante al trauma: Ver muerte y sufrimiento diario deja heridas invisibles.
Turnos extenuantes: Falta de sueño, mala alimentación, adrenalina constante.
Falta de apoyo institucional: Muchas instituciones no dan terapia, ni seguimiento psicológico.
Estigma: Si pides ayuda, eres débil. La cultura del aguante mata.
Señales de Alerta
El paramédico de Tampico probablemente dio señales antes de saltar: irritabilidad, insomnio, aislamiento, consumo de alcohol, comentarios como «ya no puedo más», pero en un mundo donde se espera que los salvadores sean infalibles, ¿quién los escucha?
LO QUE URGE HACER
Protocolos de salud mental obligatorios: Terapia psicológica continua, no solo tras eventos críticos.
Reducción de cargas laborales: Más personal, turnos humanos.
Romper el tabú: Hablar de «Burn out» sin vergüenza.
Apoyo comunitario: Reconocer su labor, pero también su humanidad.
Hoy, un servidor público murió por algo más que la desesperación: murió por un sistema que explota a sus héroes, hasta consumirlos. Si no actuamos, no será el último.
Porque salvar vidas no debería costar la propia.
Nos leemos el próximo lunes.
@llamada de emergencia

Posted in

Deja un comentario