BUENOS AIRES.– Un terremoto político golpea de lleno al presidente argentino Javier Milei, luego de que audios comprometedores pusieran en la mira a su hermana y mano derecha, Karina Milei, señalada en una investigación por presunta corrupción en la compra de medicamentos para personas con discapacidad.
En los registros filtrados, Diego Spagnuolo, exfuncionario de la Agencia Nacional de Discapacidad, afirma que ejecutivos de la distribuidora Suizo Argentina entregaban sobornos “para la Presidencia”, asegurando que “a Karina le llega el 3% y el 1% se va en la operatoria”. Estas revelaciones provocaron un estallido judicial y político a semanas de unas elecciones clave en Buenos Aires.
La justicia ya ordenó más de diez allanamientos, confiscó teléfonos y prohibió la salida del país de Spagnuolo y empresarios involucrados. Ante la presión, el gobierno removió al exfuncionario y tomó control de la agencia.
Desde un encuentro empresarial, Milei rompió el silencio y calificó todo como “burdas operaciones difamatorias de la casta”, acusando a la oposición de querer frenar su proyecto de cambio. Sin embargo, las encuestas reflejan un fuerte golpe: más del 70% de los argentinos considera “grave” el caso y seis de cada diez creen en la veracidad de la denuncia.
Mientras el presidente insiste en que se trata de “mentiras cobardes”, el escándalo amenaza con convertirse en la prueba más dura de su gobierno, con Karina Milei —la mujer más influyente de su círculo— en el centro del huracán.



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