En La Paz, Bolivia, un árbol que sobrevivió a la descarga de un rayo se ha convertido en un símbolo de fe y devoción popular. Desde aquel episodio ocurrido hace diez años en el cementerio público de la ciudad, el llamado “árbol milagroso” emana resina de forma constante, lo que sus creyentes consideran un signo de poder divino.
Conocido también como “árbol de los deseos”, es visitado diariamente por decenas de personas que lo veneran como si se tratara de un santo viviente. Sus devotos suelen rezarle, abrazarlo y dejarle monedas, flores, cartas y dulces como ofrendas para pedir salud, amor, prosperidad o incluso la aparición de mascotas perdidas.
“Si uno viene con fe, el árbol cumple”, aseguró Javier Cordero, rezador del cementerio, quien explica que la tradición andina considera a los sobrevivientes de rayos como portadores de energía cósmica y poderes especiales. Este sincretismo entre el cristianismo y las creencias aymaras ha potenciado la popularidad del sitio.
Ricardo Quispe, otro rezador que estuvo bajo el árbol el día de la tormenta, afirma haber sentido la fuerza de la descarga y asegura que desde entonces posee habilidades de vidente. Como él, otros devotos relatan sanaciones y favores cumplidos tras encomendarse al árbol.
Los creyentes afirman que el árbol irradia energía y hasta “se enfada” si alguien toma las monedas de sus raíces, advirtiendo de posibles maldiciones. Para muchos, agosto —mes dedicado a la Pachamama— es el momento ideal para llevar ofrendas, flores y dulces al lugar.
El árbol milagroso se encuentra en el cementerio general de La Paz, el más grande de Bolivia, donde descansan héroes y personajes históricos. Hoy, su fama trasciende fronteras gracias a videos y testimonios compartidos en redes sociales como TikTok, que han multiplicado la devoción hacia este enigmático guardián de resina.



Deja un comentario