KIEV.- La tensión en Ucrania aumentó tras el ataque aéreo más devastador en más de tres años de invasión rusa. Durante el domingo, más de 800 drones y señuelos fueron lanzados contra distintas zonas de la capital, impactando en edificios de departamentos y en un inmueble gubernamental de gran valor histórico. El saldo fue de al menos cuatro personas fallecidas, entre ellas una madre y su bebé.
Por primera vez, un ataque ruso alcanzó el edificio de 10 pisos de estilo soviético, construido hace casi un siglo y que actualmente alberga oficinas de altos funcionarios del gobierno ucraniano. El inmueble sufrió daños considerables, con incendios que los bomberos lograron contener en tres pisos.
Este lunes, autoridades ucranianas encabezadas por la primera ministra Yuliia Svyrydenko, el canciller Andrii Sybiha y el ministro del Interior Ihor Klymenko guiaron a más de 60 diplomáticos extranjeros por las oficinas quemadas y cubiertas de escombros. Svyrydenko afirmó que el ataque demuestra que Rusia “no quiere la paz y se burla abiertamente de los esfuerzos diplomáticos del mundo civilizado”.
Entre los presentes estuvo la embajadora de la Unión Europea en Ucrania, Katarina Mathernova, quien expresó su impacto al observar restos de un misil balístico Iskander que no explotó. Según relató, también se encontraron fragmentos de municiones en racimo incrustados en las paredes.
En el plano internacional, crece la presión para aumentar las sanciones contra Moscú. Funcionarios europeos, encabezados por David O’Sullivan, responsable de sanciones de la Unión Europea, visitarán el Tesoro de Estados Unidos para discutir medidas adicionales contra la economía de guerra rusa, fuertemente sostenida por sus exportaciones petroleras.
Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump reconoció que el conflicto ha sido más difícil de resolver de lo previsto, aunque evitó imponer sanciones más severas y adelantó que planea hablar con el presidente ruso Vladímir Putin en los próximos días.
Funcionarios ucranianos advierten que los ataques con drones podrían intensificarse aún más, alcanzando hasta 1,000 aparatos diarios antes de que termine el año, lo que prolongaría la presión sobre la resistencia civil y militar del país.



Deja un comentario