CIUDAD DE MÉXICO.– Yolanda Andrade reapareció hoy en un acto público tras varios meses de ausencia debido a dos enfermedades degenerativas que le fueron diagnosticadas. La conductora del programa Montse & Joe asistió a la misa celebrada en honor al cumpleaños 95 de la actriz Silvia Pinal, donde se le pudo ver visiblemente emocionada y con signos de notable mejoría.
Durante un encuentro con la prensa, Andrade habló sobre su proceso de recuperación, la cercanía de sus seres queridos y cómo la fe ha sido fundamental para sobrellevar los momentos más difíciles.
“Ahorita ya me siento cansada, pero qué bueno que ya me ven mejor. No puedo de verdad, no sé cómo agradecer tanto amor. Thalía y Montse están presentes todo el tiempo conmigo”, expresó la conductora, mostrando su gratitud hacia quienes la han acompañado en su recuperación.
La presentadora también se refirió a los rumores sobre su supuesta muerte y la falta de sensibilidad de algunos medios:
“Compartí esto en mis redes para advertir al público sobre la credibilidad de la prensa. Fue un momento delicado para mí y mi familia”, indicó.
Andrade recordó los días más críticos, cuando permanecía inmóvil:
“Estar inmóvil en una cama lloraba, diosito santo, si así me voy a quedar. Pero hay un doctor que me ayudó a caminar. No diré quién para que no lo busquen de mitoteros”, relató.
Respecto a su relación con Verónica Castro, fue clara sobre su necesidad de espacio y autocuidado:
“No tengo ganas de verla, aunque sea mi vecina. A veces no me siento bien y no quiero ver a nadie. Estuve sola y dije gracias a Dios”, compartió.
Pese a las dificultades, Andrade se mostró conmovida por el cariño recibido:
“Estoy muy agradecida, sorprendida del amor de la gente… ya sé quién me quiere mucho”, señaló.
Finalmente, compartió que su enfermedad degenerativa le deja entre 3 y 5 años de vida, aunque asegura que la resiliencia y la actitud positiva han sido clave para sobrellevarla:
“No podía caminar, no podía hablar, no podía ver… lloraba mucho… ni pararme… pero gracias a Dios estoy mejor. Lo que importa es la actitud. Llora, revuélcate, resígnate…



Deja un comentario