Washington.- El gobernador de Utah, Spencer Cox, confirmó que el sospechoso del asesinato del activista conservador Charlie Kirk tenía creencias políticas de izquierda y que no simpatizaba con el líder juvenil, confidente del expresidente Donald Trump. Pese a ello, aseguró que las investigaciones aún no han determinado un motivo claro para el ataque ocurrido la semana pasada en la Universidad del Valle de Utah.
Cox declaró en programas de televisión dominicales que Tyler Robinson, de 22 años, “no está cooperando” con las autoridades y que personas cercanas lo describen como alguien radicalizado en los rincones oscuros de internet. “Claramente había mucho juego en línea, amigos han confirmado que estaba inmerso en esa cultura profunda de foros y redes”, señaló el gobernador.
El mandatario estatal enfatizó que no busca politizar el crimen y que, de haber sido un seguidor radical de Trump, también lo habría reconocido. Sin embargo, pidió a todos los sectores moderar su retórica tras un asesinato que ha conmocionado al país. Kirk, de 30 años, dejó en la orfandad a dos hijos y su muerte generó mensajes de condolencia incluso desde la Casa Blanca.
Aunque se ha mencionado que la pareja del sospechoso era transgénero, las autoridades no han confirmado si ese aspecto tuvo relación con el crimen. El gobernador indicó que esta persona ha colaborado con los investigadores y desconocía las intenciones de Robinson.
Registros judiciales revelaron que parte de la munición utilizada estaba grabada con frases burlonas y mensajes antifascistas, lo que refuerza la hipótesis de un trasfondo ideológico. Robinson, descrito como un joven brillante en la escuela, estudia actualmente en el Dixie Technical College y había tenido una vida familiar estable en St. George, Utah.
El caso sigue en investigación y se espera que surjan más detalles cuando el sospechoso comparezca ante el tribunal en los próximos días.



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