BUENOS AIRES.– Miles de personas se movilizaron este miércoles en distintas ciudades de Argentina en defensa de la educación superior pública y de la salud pediátrica, luego de que el presidente Javier Milei vetara dos leyes aprobadas en el Congreso que destinaban mayores fondos a estos sectores.
La principal concentración se realizó frente al Congreso de la Nación, donde estudiantes universitarios, trabajadores de la salud y jubilados exigieron a los diputados rechazar los vetos a la ley de financiamiento universitario y a la de emergencia pediátrica. Desde temprano, médicos y personal sanitario del Hospital Garrahan, el centro pediátrico más importante del país, iniciaron un paro de 24 horas con guardias mínimas para sumarse al reclamo.
“Es agresivo que digan que tiramos abajo su presupuesto, cuando lo que pedimos también abarca a todos los pacientes”, señaló Florencia Ladisernia, técnica en hemoterapia del Garrahan. En las inmediaciones de la plaza Houssay, médicos de guardapolvo blanco se mezclaban con banderas sindicales y partidarias, mientras más y más personas se incorporaban a la protesta, que hasta el momento se desarrollaba de manera pacífica.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof respaldó la movilización y expresó en redes sociales que se trata de un “acto de resistencia para construir un futuro de igualdad para los pibes y pibas”. Además de estudiantes y profesionales, se sumaron militantes de partidos opositores y representantes de las centrales obreras más importantes, la CGT y la CTA.
El Ministerio de Seguridad, encabezado por Patricia Bullrich, desplegó un fuerte operativo desde la mañana con vallados y cientos de efectivos de las fuerzas federales en el perímetro del Congreso.
La ley de financiamiento universitario, vetada por Milei bajo el argumento de que atenta contra el superávit fiscal, planteaba que los gastos de funcionamiento, hospitales universitarios y fondos de investigación se actualizaran automáticamente conforme a la inflación. Sin embargo, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) advirtió que los recursos asignados por el Gobierno, equivalentes a 4,8 billones de pesos (unos 3.200 millones de dólares), son insuficientes frente a los 7,3 billones (4.900 millones de dólares) requeridos para sostener el sistema.
Con protestas masivas y un Congreso en debate, la tensión política y social en torno a la educación y la salud se convirtió en uno de los puntos más sensibles para la gestión del mandatario argentino.



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