PROVO, Utah.– Los estudiantes de la Universidad del Valle de Utah regresaron al campus en un ambiente de solemnidad y silencio, una semana después del asesinato del activista conservador Charlie Kirk, ocurrido durante un acto público que dejó conmocionada a la comunidad universitaria y al país entero.
El área del tiroteo permanecía acordonada mientras en el campus se instalaron estaciones de apoyo con dulces, peluches y asesoría psicológica. El ambiente reflejaba el dolor de los alumnos, que aún procesan lo ocurrido el pasado 10 de septiembre, cuando Kirk fue abatido de un disparo mientras hablaba ante unas 3.000 personas en Orem, al sur de Salt Lake City.
El fiscal del condado de Utah, Jeff Gray, anunció cargos de asesinato capital contra Tyler Robinson, de 22 años, y señaló que buscará la pena de muerte. Según las investigaciones, Robinson confesó en mensajes de texto a su pareja haber planeado el ataque durante más de una semana. Entre las pruebas, la fiscalía presentó una nota manuscrita, conversaciones incriminatorias y rastros de ADN en el arma utilizada, un rifle de cerrojo que habría sido un regalo de su abuelo.
Los fiscales también revelaron que Robinson instruyó a su pareja para borrar mensajes y guardar silencio en caso de ser interrogada. Aunque no se ha establecido un motivo claro, los documentos judiciales citan un mensaje en el que Robinson escribió: “Ya estoy harto de su odio. Hay odios que no se pueden negociar”, en aparente referencia a las posturas públicas de Kirk sobre personas transgénero.
El asesinato ha generado reacciones en todos los niveles. El presidente Donald Trump prometió medidas contra lo que calificó como “izquierda radical”, mientras el expresidente Barack Obama acusó al mandatario de profundizar la división en el país. Al mismo tiempo, el Congreso de EE.UU. citó a ejecutivos de plataformas digitales como Discord, Twitch, Steam y Reddit para explicar cómo regulan los contenidos que podrían incitar a la violencia política.
La presidenta de la Universidad del Valle de Utah, Astrid S. Tuminez, confirmó que se revisará la seguridad en el campus, mientras los investigadores continúan indagando si Robinson actuó solo o recibió apoyo. Por ahora, el joven permanece bajo custodia y enfrenta cargos adicionales por disparar un arma de fuego, obstrucción a la justicia y manipulación de testigos.



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