NUEVA YORK.– El ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, anunció que no asistirá a la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York la próxima semana debido a que el gobierno de Estados Unidos le otorgó una visa con restricciones que calificó de “inaceptables”, limitando su movilidad dentro del país.
Padilha, cercano colaborador del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, expresó que permanecerá en Brasil ante lo que considera “limitaciones infundadas y arbitrarias al ejercicio diplomático de Brasil” por parte de Estados Unidos. La decisión genera un nuevo episodio de tensión en las relaciones bilaterales entre ambos países.
El conflicto se enmarca en un contexto de roces previos, como la imposición de aranceles del 50% a productos brasileños por parte de la administración de Donald Trump, relacionados con el juicio al expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intentar un golpe de Estado.
Funcionarios brasileños indicaron que Padilha solo podía desplazarse entre la sede de la ONU y unas pocas cuadras cercanas a su hotel, situación que motivó que el gobierno de Brasil presentara una queja formal ante Naciones Unidas y al secretario general António Guterres. Además, expresaron su preocupación de que otros funcionarios brasileños puedan enfrentar restricciones similares en el futuro.
Este incidente refleja la delicada situación diplomática y la frágil relación entre ambos gobiernos, mientras la Asamblea General se prepara para recibir a líderes y representantes internacionales.



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