Xalapa, Ver., a 1 de octubre. El Presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Veracruz, Mtro. Adolfo Ramírez Arana, externa su postura contra la propuesta de reforma a la Ley de Amparo, al ser esta regresiva, peligrosa y un retroceso histórico en la protección de los derechos de los ciudadanos.
Ramírez Arana apoya la postura de la bancada priista en la Cámara de Diputados quienes han asegurado que no votarán a favor de una reforma que, protege a los funcionarios y desprotege a la gente. El principal señalamiento es que la reforma “busca achicar el amparo al poner candados al interés legítimo, restringiendo el acceso a este recurso como si fuera la puerta de una «casa exclusiva: solo entra quien ellos decidan. Esta limitación tiene un impacto directo en las causas sociales, ya que la iniciativa cierra la llave a las causas colectivas. Con esta modificación, ni vecinos ni la sociedad en general podrían defender bienes comunes como la selva, el agua o el aire”.
Otro punto crítico es la muerte de la suspensión cautelar. El PRI advierte que, al eliminar esta figura, se deja al ciudadano vulnerable porque «mientras litigamos, el daño ya se consumó». Se inventa el término de «beneficios ordinarios» para la sociedad, cuando en realidad se permite que el abuso se concrete.
El dirigente estatal agregó: “La reforma, tiene un objetivo de blindaje al poder. Se establece que si una autoridad como la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congela una cuenta o Hacienda cobra un crédito, el ciudadano no podrá suspender el acto; primero le quitan el bien o el dinero, y solo “luego –si acaso– te escuchan». Esto se suma a una asimetría brutal, donde el ciudadano está obligado a poner una garantía para suspender un acto de autoridad, mientras que el gobierno queda exento”.
Finalmente, el PRI denuncia que con esta reforma se premia al que incumple la ley. “Si un funcionario no acata una sentencia de amparo debe pagar la multa de su bolsillo y la sanción será cubierta con nuestros impuestos, constituyendo un premio al desacato.
“Lo que quieren hacer es quitar dientes al amparo; quieren entregar al Ejecutivo la cancha completa, sin árbitro, sin reglas, propiciando un gobierno sin contrapesos. El amparo es la muralla que protege al débil frente al fuerte. Con esta reforma, derriban la muralla y dejan al pueblo a la intemperie», concluyó.



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