Urgen que Sedema retome verificaciones (CABEZA)
Unión de Verificentros ha pedido a la gobernadora el regreso del programa de verificación a SEDEMA ante pérdidas millonarias bajo la gestión de Sefiplan, y nula vigilancia a cumplimiento de normas ambientales.
Por PAULO RUIZ
XALAPA, VER. – La Unión de Verificentros en el estado de Veracruz hizo un enérgico llamado a la gobernadora Rocío Nahle para que intervenga en la crisis que atraviesa el programa de verificación vehicular, el cual registra un rezago superior al 70% en el cumplimiento de los automovilistas.
Eduardo Mario Cazares Sort De Sanz, representante de la organización, calificó como un error administrativo que la Secretaría de Finanzas y Planeación (SEFIPLAN) mantenga el control del programa, arrebatándolo de la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA).
Bajo el principio de «zapatero a tus zapatos», Cazares instó a que las normas oficiales mexicanas se respeten, devolviendo la supervisión técnica a la autoridad ambiental mientras Finanzas mantiene únicamente el control de los recursos.
De acuerdo con las estimaciones de la Unión, la ineficiencia en la gestión actual y la falta de operativos de la Dirección de Tránsito han provocado una pérdida millonaria para las arcas estatales.
Tan solo en el padrón vehicular se estima en al menos 2 millones de vehículos en el estado. Por ello, se estima que en el mes de abril, con un cumplimiento óptimo, el estado debería percibir cerca de 250 millones de pesos.
De acuerdo a su proyección semestral, el ingreso estimado podría alcanzar los 416 millones de pesos. Actualmente solo entre el 25% y 30% de los usuarios cumple con la obligación, principalmente propietarios de vehículos nuevos o con menos de 10 años de antigüedad.
«Hoy el estado ha perdido decenas de millones de pesos por el incumplimiento del programa. Finanzas no hace nada por estimular la verificación y Tránsito no presiona a los automovilistas, dejando que los vehículos de más de 10 años, que son los que más contaminan, circulen sin control», señaló el representante.
Cazares Sort De Sanz denunció que la situación de los centros de verificación es crítica. A pesar del incremento anual en costos operativos como rentas, salarios, insumos y seguros, este año SEFIPLAN no solo negó el incremento anual a la tarifa, sino que redujo el margen de ganancia de los concesionarios sin previo aviso ni consenso.
Ante esta situación la Unión de Verificentros reiteró que su intención no es confrontativa, sino de apoyo institucional. Aseguran que, de regularizarse el programa bajo la tutela de SEDEMA, el incremento en la recaudación podría destinarse a proyectos prioritarios del Gobierno del Estado, como la adquisición de unidades para el transporte público.
Finalmente, hicieron un llamado a la Gobernadora para que instruya a la Dirección de Tránsito a iniciar revisiones efectivas a los vehículos no verificados, evitando que el 70% del parque vehicular evada una responsabilidad ambiental que impacta directamente en la salud de las y los veracruzanos.



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