Poza Rica, Ver.- La iridiscencia en nubes (o nubes iridiscentes) sorprendió a habitantes de la zona metropolitana de Poza Rica. En la tarde ese este viernes, se apreció un tipo muy específico y llamativo llamado nube lenticular iridiscente o nube píleo (un «sombrero» de nube que se forma sobre una nube de tormenta en desarrollo).
¿Cómo se forma la iridiscencia?
A diferencia de un arcoíris común (que se produce por la refracción de la luz en gotas de lluvia grandes), la iridiscencia se produce por un fenómeno óptico llamado difracción.
El ingrediente secreto: Ocurre en nubes muy delgadas o en los bordes de nubes nuevas donde las gotitas de agua o los pequeños cristales de hielo son extremadamente delgados y todos tienen casi el mismo tamaño.
El desvío de la luz: Cuando la luz del sol pasa a través de estas microgotas, no solo se dobla, sino que se esparce y se «interfiere» consigo misma. Esto separa la luz blanca en tonalidades pastel (rosas, verdes, violetas y amarillos).
La posición: Normalmente se ve cuando el sol está parcialmente oculto por una nube más gruesa o cuando está muy cerca de los bordes del parche de nubes delgadas, justo como se nota en algunas imágenes.
Hay detalle sobre el Píleo (Pileus), esa nube con forma de «capucha» o «domo» liso y perfecto sobre la gran nube cumulus es un píleo. Se forma cuando el aire sube tan rápido debido a una tormenta en desarrollo que empuja el aire húmedo de arriba, haciendo que se condense rápidamente en una capa delgada. Al ser una capa nueva y uniforme, es el lienzo perfecto para que la iridiscencia brille con tanta intensidad.
Es un fenómeno relativamente raro de ver con tanta claridad.
En Poza Rica el calor y la humedad, al estar en una zona tropical y cerca de la costa, generan corrientes de aire que suben con mucha fuerza (convección). Esto crea esas enormes nubes de tormenta (cumulonimbus) que se ven en las fotos.
Cuando esas nubes suben tan rápido, forman la combinación perfecta, ya que empujan la humedad de la atmósfera superior y crean el «sombrero» (píleo) de cristales de hielo delgados justo a la hora en que el sol pega en el ángulo perfecto.
La verdad es que el cielo de Veracruz a veces nos regala postales increíbles, ¡Un verdadero espectáculo!



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